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Consejos Prácticos


1.-RESPONSABILIDAD DE TENER UNA MASCOTA.

La llegada de una mascota a casa representa una de las mayores alegrías que puede sentir una familia. Ese animal ansioso de jugar y de recibir cariño nos va a hacer pasar momentos inolvidables. A la vez es una perfecta forma de complementar la educación de los niños en casa creándoles hábitos de limpieza, seguimiento de horarios y responsabilidad en los quehaceres diarios. Para las personas mayores puede significar esa compañía fiel que muchas veces falta en algunos momentos.
 Sin embargo, pese a todos los aspectos positivos, hemos de tener claro que un animal no es un juguete ni un capricho pasajero, es un ser vivo que va a depender enteramente de nosotros, que sufre y que siente y por lo tanto tenemos que ser conscientes que durante muchos años va a estar con nosotros. De esta forma nos comprometemos a una “tenencia responsable”, que implica dedicar mucho cariño, tiempo, cuidados y también dinero para mantener en perfectas condiciones a nuestra mascota.


2.- EL PRIMER DÍA EN CASA.

 Cuando llega un animal a casa por primera vez hemos de tener en cuenta que llega a un ambiente totalmente desconocido para él. Un lugar nuevo donde vivir, personas distintas a las conocidas anteriormente, olores y ruidos no habituales. Así que en cierta medida hay que intentar no agobiar al animal abrazándolo y manipulándolo en exceso. Deberemos darle algo de tiempo para que coja confianza y podamos transmitirle todo nuestro cariño sin atosigarlo.
 Habrá que vigilar que actúe de forma normal y observar que no presente ningún signo de posible enfermedad.  Ante cualquier duda y sobre todo si no tenemos muy claro de donde viene el animal o  en que circunstancias ha crecido , lo mejor es llevarlo al veterinario para que lo examine, lo desparasite internamente y nos dé todos los consejos necesarios.
 Para que el animal esté a gusto le buscaremos un rincón donde poner su cesta o camita, que esté lo suficientemente apartado para estar tranquilo si quiere,  pero a la vez desde donde él pueda seguir el movimiento de la casa. El animal necesita este espacio privado para encontrarse seguro y descansar cuando lo necesite.


3.-ALIMENTACIÓN.

 “Somos lo que comemos”. Con esta premisa debemos de ser conscientes de que la alimentación de nuestra mascota es crucial para que crezca sano y fuerte. Igualmente en animales ya más mayores una nutrición equilibrada y de calidad es fundamental para evitarle posibles desordenes o enfermedades.
 Así tendremos que darle a nuestro animal alimentos de calidad y con una composición equilibrada. Lo más fácil es ofrecerle alimentos en forma de pienso ya preparado. Si son de marcas reconocidas y de gamas altas mucho mejor, pues así evitaremos posibles carencias y facilitaremos su digestión mejorando así mismo sus defensas.
 No es recomendable dar nuestro alimento a los animales. El picoteo de la mesa sólo ayuda a reforzar la costumbre de pedir, a desequilibrar la dieta del animal y muchas veces a crear un sobrepeso peligroso. Lo mejor es poner de comer a parte al animal después de haber comido nosotros para evitar que nos pida y que caigamos en la tentación de darle algún extra. 
 La frecuencia depende de la edad y de los gustos del animal. En perros cachorros se puede dar la comida repartida en tres tomas al día, y en los animales ya adultos será suficiente con una o dos. En gatos no es tan importante el reparto de la dieta, normalmente ellos mismos se regulan y van al comedero varias veces al día.
  Muy importante es dejar siempre a disposición del animal un recipiente con abundante agua para que pueda beber cuando lo necesite.
 Para las mascotas menos habituales como roedores, aves, reptiles y demás,  lo adecuado es consultar con un profesional que nos aconseje el tipo de dieta específico y la forma de administrarla. El veterinario sabrá orientarnos correctamente en cada caso.


4.-IDENTIFICACIÓN CON MICROCHIP OBLIGATORIA.

 En Andalucía desde ya hace varios años es obligatorio identificar a los perros, gatos y hurones ( Ley 11/2003 de Protección de los Animales, Decreto 92/2005 de la Comunidad  Autónoma de Andalucía). La única forma válida de identificación es el transponder (microchip). Cada número de microchip es único para cada animal y todos los datos se almacenan en el RAIA (Registro Andaluz de Identificación Animal). Esto permite conocer los datos del animal, del propietario y del veterinario identificador.
 Con esta “matrícula electrónica” de nuestra mascota nos aseguramos poderla recuperar con mucha más facilidad en caso de pérdida o robo. Además ayuda a evitar el abandono de animales domésticos.
 La colocación del microchip es muy sencilla y prácticamente indolora. Se realiza con un simple pinchazo subcutáneo en el lado izquierdo del cuello, que introduce el chip (del tamaño de un grano de arroz pequeño) debajo de la piel, donde se quedará para toda la vida del animal. Este microchip se lee como si fuera un código de barras con un lector que poseen todos los veterinarios.
 Esta identificación debe hacerse obligatoriamente como máximo a los tres meses de vida del animal.


5.-EL ASEO.

 Es muy importante mantener una buena higiene general de su animal. No basta con bañarlo de vez en cuando si no que también debemos hacer hincapié en la limpieza de oídos, ojos y patas. Otro punto muy importante es el cepillado y la hidratación del pelo, cuya frecuencia dependerá de la cantidad de manto de cada animal. En las razas de pelo largo debemos recurrir al cepillo prácticamente a diario, si son de pelo corto es suficiente con una o dos veces por semana.
 El baño debe hacerse cada tres o cuatro semanas o antes en caso de que el animal esté sucio. Algo muy a tener en cuenta es que nunca debemos usar un gel de personas para lavar a nuestras mascotas. Esto puede dañar la piel pues el ph es muy distinto. Así que siempre hay que usar champú para perro o gato según sea el caso.
Para evitar problemas lo mejor es bañar al animal con agua tibia en un cuarto cerrado y sin corrientes. Enjuagar muy bien para no dejar ningún resto de espuma y seguidamente secar primero con toalla y terminar con secador y cepillo. Es aconsejable, sobre todo si nuestro animal es de pelo largo, utilizar algún suavizante o hidratante para mejora el estado del pelo y evitar que se formen nudos con facilidad. Conviene no secar al animal al aire libre, sobre todo en la época fría, para prevenir enfriamientos.
Debemos acostumbrar a nuestra mascota desde pequeña a dejarse limpiar oídos, ojos y patas. También debemos vigilar el crecimiento de las uñas por si necesitaran cortarse antes de producir algún daño.


6.-HIGIENE DENTAL.

Unos dientes con manchas amarillas y mal olor indican peligro.
 Al igual que en las personas los animales tras comer almacenan multitud de restos de alimento entre los dientes. Estos restos son digeridos por las abundantes bacterias que hay en la boca a una temperatura y grado de humedad perfectas para su crecimiento.
Estos millones de gérmenes producen unos desechos ácidos que en contacto con la saliva se precipitan y crean el denominado sarro. El sarro no es ni más ni menos que depósitos de sales minerales en la superficie de los dientes, que al crecer favorecen el aumento del número de gérmenes (placa dental) y dañan las encías creando una inflamación crónica (gingivitis). Todo ello conlleva la llamada enfermedad periodontal que podemos notar por los depósitos amarillos en los dientes, las encías enrojecidas y el mal aliento del animal (halitosis).
 Llegados a este punto nuestra mascota necesitará muy seguramente una limpieza dental. Pero lo ideal es intentar que este momento se retrase lo más posible , para ello tenemos que incidir en la prevención del proceso. Para mantener la higiene dental lo mejor es el cepillado diario de los dientes con  cepillos y pastas dentales específicas para animales. También es aconsejable alimentar con pienso seco que ayuda a la limpieza mecánica del diente al masticar. Sobre todo tenemos que evitar dar comida de casa.
 También como ayuda se pueden utilizar mordedores y premios adecuados para forzar al animal a roer así como gran variedad de desinfectantes bucales que hay en el mercado. De todas formas siempre lo mejor es dejarse aconsejar por el veterinario que nos indicará en cada caso el método más eficaz para mantener unos dientes y encías sanos.